Jamón y Más

Hórreos y Paneras

El hórreo asturiano es un granero de madera levantado sobre unos pilares que lo aislan del suelo. Dentro se guardan el grano, las frutas y hortalizas, la matanza y aperos agrícolas. Además bajo él y protegidos de la lluvia, se suelen encontrar también el carro, el arado o la leña recogida para el invierno. Los densos bosques asturianos siempre han proporcionado suficiente materia prima para construirlos, casi siempre de castaño o roble. Está compuesto por un cuerpo en forma de cubo cerrado por tablas verticales y con un techo a cuatro aguas que puede ser de teja, pizarra o paja de centeno, dependiendo de la zona, pero siempre rematado en un pico. Se alza sobre cuatro o seis pilares (pegoyos) de piedra o madera con forma de pirámide truncada de cuatro caras. Entre estos y la base se colocan unas losas horizontales (las muelas) que impiden subir a los roedores. Se accede al hórreo por medio de una escalera de piedra (patín) separada a cierta altura del hórreo. La puerta de entrada está orientada al este o al sur con el fin de evitar las inclemencias del tiempo y en la pared opuesta existe otra con el fin de poder crear una corriente de aire que ventile el interior del hórreo cuando se precise.

Una de las características más sorprendentes del hórreo es que se puede trasladar de un lugar a otro con relativa facilidad ya que se puede desmontar como un gigantesco juego de construcción para niños, pues las piezas de madera se ensamblan entre sí sin usar ningún tipo de punta o tornillo.


Existe una variante del hórreo llamada panera. Esta es de mayor tamaño; su planta es rectangular en lugar de cuadrada y tiene seis o más pies; asimismo el tejado está rematado en dos picos, en lugar de uno sólo.


Ambos modelos cuentan con decoraciones, pinturas y tallas en las vigas y tablas de sus paredes. Las tallas consisten en motivos geométricos en uso desde épocas prerromanas; discos solares, rosetas y cruces junto a tetrasqueles y entrelazos que en su origen tuvieron un sentido simbólico, luego perdido.. A veces hay pintadas figuras humanas combatiendo, o enfrentadas a largas serpientes aladas, que son los "cuélebres" de la mitología asturiana, junto a caballos, aves y leones.


Las últimas paneras, de fines del siglo XIX y comienzos del XX se construyen con un corredor a su alrededor donde se colocan las típicas ristras de panoyas de maíz. En ellas la decoración es diferente a todo lo anterior, pues el adorno se centra en el corredor, con barandillas de columnas y balaustres torneados.


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